Educación independiente de la eficacia de los gobiernos

Es una gran desventaja en el sistema de escuela regular, el que se tenga que depender de las políticas y practicas del gobierno sobre educación, para determinar si se obtendrá  o no, una educación de calidad. En el mejor de los casos, si el gobierno tiene buenas políticas, es previsible que los estudiantes se beneficien de ello. Por otra parte, si al gobierno no le interesa el tema o simplemente es incapaz de tratar con la problemática que la educación representa, seguramente todos los estudiantes en el sistema escolar serán afectados.

En muchos de nuestros países de habla hispana, los gobiernos no son reconocidos por su interés o su habilidad para manejar eficientemente los retos y sistemas de educación. Seguimos con calificaciones bajas en evaluaciones como las realizadas por PISA.
Según un análisis que hace “Mexicanos Primero”, una asociación civil en México, el presupuesto para pagar a profesores que realizan tareas ajenas a la enseñanza, 45 mil 753 profesores que no dan clases, comisionados a tareas sindicales o administrativas, costaron al erario publico 1727 millones, 767 mil pesos durante un reciente período escolar. Esto equivale 65 veces el Programa Nacional de Lectura, 17.8 veces el Programa para el Fortalecimiento de la Calidad de las Escuelas Normales, 11 veces el Programa de Fortalecimiento del Servicio en la Educación Telesecundaria y a seis veces el Programa de Mejoramiento Institucional de las Escuelas Normales Públicas.
Inmensos recursos para educación, desviados para lo que no tiene nada que ver con esta. Parece entonces que no es tanto un problema de falta de dinero, es claro que se trata de falta de eficiencia e interés que resulta en un pésimo empleo de los recursos por parte de los que son responsables del sector educativo. Lo  obvio es deducir que la factura no solo es económica, aparte de las consecuencias por la falta de una fiscalización superior y de criterios de transparencia, y que todo termina en clientelismo, ganancias políticas y personales, quienes reciben el mayor daño son los alumnos matriculados en estos sistemas educativos afectados por la corrupción.

Lo lamentable de todo esto, es que aunque la mayoría se da cuenta de esta realidad, muchos llegan a la conclusión de que no hay mucho por hacer. Otros simplemente cierran los ojos y prefieren no saber nada para que resignadamente puedan inscribir sin cargo de conciencia a sus hijos en las escuelas que dependen de este sistema.

Mas dinero no arregla el problema
La retorica de los políticos siempre incluye la inversión de mas dinero al sector educativo. A parte del problema de la corrupción y del desvío de dinero hacia actividades que no tienen que ver con la docencia, los resultados de la prueba PISA de la OCDE, hacen concluir que la inversión económica no necesariamente produce excelentes resultados en el desempeño académico.
Este estudio revela por ejemplo, que Estados Unidos, con una inversión por alumno de unos 9,000 dolares, tiene una puntuación de 480 en la calificación PISA (calificación media baja), mientras que República Eslovaca logra los mismos puntos con una inversión de unos 2300 dolares por alumno. Finlandia con las puntuaciones mas altas, (555 puntos), lo logra con una inversión promedio por alumno de 6,300 dolares. De esa misma forma se puede observar a los demás países obteniendo altas y bajas puntuaciones sin una correspondencia directa a la inversión que tienen en educación.

Pero algo que debería de quedar claro para todos, es que los responsables de la educación de nuestros hijos no son los gobiernos, ni ninguna institución educativa, son los padres.
Si los gobiernos proveen educación de calidad como en otros países lo hacen, esta bien, hay que aprovecharlo, pero si no, ¿por que esperar a que los gobiernos mejoren su calidad educativa? Por que no tomar la iniciativa implementando modelos que han resultado ser efectivos en cuanto al desarrollo no sólo académico, sino integral, como lo demuestran sistemas alternativos como el modelo de escuela en casa y educación en linea.
Es una posición indolente la de solo criticar al gobierno sin hacer nada al respecto. Una critica real incluye propuestas efectivas que permitan a nuestros hijos librarse de las deficiencias y conflictos de los sistemas de educación, criticar y dejarlos ahí es una actitud inentendible e incongruente.
Si la calidad educativa es deficiente, no es por falta de recursos o información, es por indiferencia, falta de voluntad, falta de vocación y la persecución de otros intereses que son ajenos a la educación. Cualquiera con un poco de voluntad e interés como los padres, pueden proveer una mejor educación que los sistemas deteriorados por la burocracia y la corrupción.
Pero, ¿Cual es la mejor educación que pueden proporcionar los padres contra los supuestos profesionales de la educación? Como ya hemos apuntado en otros artículos, podríamos sintetizarlo en los siguientes puntos:

  •     Educación con atención personalizada
  •     Educación con énfasis en competencias particulares basadas en la ética
  •     Preparación académica para la vida real tomando como referencia los requerimientos actuales y no simplemente cumpliendo con  programas desfasados de la realidad prevaleciente.
  •     Desarrollo de carácter centrado en principios.
  •     Descubrimiento y fomento de vocaciones.

Indiscutiblemente, a fin de cuentas la familia es clave cuando se trata de educación, así lo reconocen países como Finlandia, que tiene autoridad en temas de educación. Son tres los factores que intervienen en el hecho de que tenga los más altos lugares, y dos de ellos tienen que ver con la familia.
El primer factor es la parte que le toca al gobierno, y lo primero es que el tema de educación es prioridad y lo demuestran al seleccionar a los mejores docentes. Para ser maestro de educación primaria se requiere de una elevada calificación académica (de 9 sobre 10) y se toma en cuenta su sensibilidad social que demuestran en actividades sociales y voluntariado. Es reconocido que los exámenes de los maestros son de los mas difíciles en ese país. Así que los niños son puestos en manos de los mejores profesionales del país.
Los otros dos factores tienen que ver con las familias. Los hábitos dentro de casa y el entorno cultural fuera de casa fomentada por las familias. Según un estudio del psicólogo escolar español Javier Melgarejo sobre el éxito educativo de Finlandia,  dice que “Los padres tienen la convicción de que son los primeros responsables de la educación de sus hijos, por delante de la escuela” y complementan el esfuerzo que se hace en el colegio. Ejemplo de ello es que el 80% de las familias van a la biblioteca el fin de semana.

Ademas el gobierno contribuye con numerosas ayudas oficiales a las familias para que puedan conciliar su trabajo y la atención a los hijos, pues reconocen que aun teniendo a los mejores profesionales en educación, no se lograría mucho sin la participación activa de las familias.

Es fácil desear que nuestros países sean como estos países modelo en cuanto a educación, pero por que no hacemos énfasis en cuanto a ser como las familias de esos países, eso si esta dentro de nuestras posibilidades. ¿Como vamos a exigir mejoras en el sector educativo por parte del gobierno, si no hacemos cambios en la actitud hacia la educación dentro de nuestro propio núcleo familiar?

Debemos enfatizar entonces que no son los gobiernos los primeros responsables de la educación de nuestros hijos, somos los padres y tenemos no solo la posibilidad sino también el deber de proveer mejores opciones de desarrollo que sean independientes de las políticas de los gobiernos, aunque esto sea considerado por los amantes del status quo, poco convencional.

 

Publicado en: Aspectos de Educación Etiquetado con: ,